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El traje de baño fue modificado una y mil veces. Es muy común ver cómo las mujeres nos animamos a llevar modelos con formas raras, sin importarnos tanto las marcas de bronceado que nos dejan en la piel.

 
Guada Malter. 
 
Guada Malter. 

Me considero una integrante de ese grupo. Trato de empezar el verano usando el clásico corpiño triángulo o el bandó. Y una vez que consigo un tono de piel veraniego, paso a bikinis o mallas más particulares.

 
Guada Malter. 
 
Guada Malter. 

Pero esto no es novedad en el siglo XXI.

Un período que sí resultó innovador fue la década de los 60. Formas, materiales, procesos y destinos inimaginables _como la llegada a la Luna en 1969_ fueron explorados y generaron novedad. Los creativos fantaseaban con la idea de futuro en cada invención. Las tendencias de comportamientos, modas y hábitos grabaron una huella profunda en ese momento de la historia.

Tal es el caso de un valiente diseñador, Rudi Gernreich, propulsor de la liberación de las costumbres. Quiso imponer el monokini o topless swimsuit, un audaz traje de baño con tirantes que dejaba los pechos totalmente descubiertos.

 
Monokini, Rudi Gernreich. 

Para lograr su popularidad, buscó editores aliados, dispuestos a publicar sus creaciones. Aunque no tuvo mucha suerte con su estrategia.

Con la intención de mostrar su invención al mundo, Gernreich organizó una nueva sesión de fotos con su musa Peggy Moffitt, ícono de la época.

Trató de publicarlas en revistas como Harper’s Bazaar y Life, pero se rehusaron. Solamente aceptaron mostrar sus imágenes con poses menos jugadas. En 1963 Susanne Kirtland, de Look, aceptó divulgar su monokini. Pero fue tan transgresora la propuesta que la revista presentó las fotos de espalda. Lo mismo que Newsweek. Solo el WWD _Women´s Wear Daily_ aceptó, finalmente, publicar una foto de frente, con la cara de Peggy.

El singular diseñador, de todas maneras mantuvo sus ideas hasta el final. Las consideraba únicas y frescas, aunque fueron censuradas por la prensa o los comercios.

Él no tuvo la posibilidad de comprobar su éxito, ya que muchas tiendas departamentales se opusieron a vender sus modelos.

Además del topless swimsuit inventó el “no bra”, que significa el “no corpiño”. Un sostén confeccionado en una tela transparente. La propuesta ofrecía a la mujer tres prendas íntimas que le daban sostén y practicidad. Cada modelo estaba pensado para ser usado, pero no visto.

 
No Bra. Rudi Gernreich. 

Quise recordarlo, ya que no gozó del reconocimiento que se hubiese merecido. En la actualidad estamos acostumbradas a ver todo tipo de opciones: distintos tirantes, interesantes sustracciones y “monokinis” más discretos _que tapan los pechos_

Rudi fue un verdadero adelantado para su época.

 
Guada Malter. 

Hasta la semana que viene,

Beso,

Guada

www.guadamalter.com.ar

@guadamalter

Fotos: Jime Ferrand

Vestido: María Lazo

Bikini: Cipitria

Zapatos: Bel Carril para Shoeroom

Cartera: Peter Kent

Anillos: Forever Jewels y Prata.minimal para Tienda Capsula